La frase “me sacas canas verdes” se hizo canon, pues diversos especialistas han realizado estudios para conocer la relación entre el estrés y la aparición de canas en el cabello, pues aunque esta característica se asocia más a factores como el envejecimiento, la pérdida de melanina, malos hábitos como el tabaquismo o alcoholismo, o hasta la genética, se demostró que el sentirse estresado también podría provocarlas.
Hace varios años los científicos comenzaron a buscar la relación entre las canas y los niveles elevados de estrés en las personas y, en un estudio de Elife Sciencie, publicado en 2021, se tomó una muestra de cabello gris a 14 personas voluntarias. Luego, hicieron imágenes digitales de estas para saber cuánto tiempo tardó este cabello en cambiar su color original y le pidieron a las personas recordar cuál fue el momento del año donde más estrés sintieron. Con esto lograron demostrar que el cabello de los voluntarios se volvió más grisáceo justo en el momento en el que experimentaron más estrés.
El estrés y las canas van de la mano
Otro estudio realizado en ratones en 2020 demostró cómo los roedores cambiaron el color de su pelaje luego de ser sometidos a situaciones de estrés. Para esto, les inyectaron una sustancia que les provocó que aumentara su hormona del estrés para poder huir y, como respuesta, las células madre que se encontraban en sus folículos pilosos se agotaron, dejando sin color su pelo.








