Santoral del 5 de mayo: qué santos se festejan hoy y oraciones
Conoce los santos que se festejan este día y algunas oraciones para encomendarte a ellos o a dios y recibir todas sus bendiciones.
Cassandra Moya··3 min de lectura
Todos los días es un buen momento para recordar a los santos que se festejan y tomarnos un momento para encomendarnos a sus bendiciones y la palabra que tienen para darnos.
¿Qué santos se festejan hoy 5 de mayo?
San Ángel de Sicilia
Santa Cresenciana Martir
Beata Catalina Cittadini
San Hilario de Arlés
Beato Bienvenido Mareni
San Joviniano de Auxerre
San Geroncio de Milán
San León de Calabria
Beato Nuncio Sulpricio
San Teodoro Obispo
San Sacerdote de Limoges
San Britón de Tréveris
San Mauronto de Marchiennes
San Eulogio obispo
San Mauronto de Marchiennes
San Eulogio obispo
San Nicecio de Vienne
Créditos: Canva.
Oraciones para el 5 de mayo
1. Realmente yo, tu siervo, no soy digno de la bondad y fidelidad con que me has privilegiado. Cuando crucé este río Jordán, no tenía más que mi bastón; pero ahora he llegado a formar dos campamentos. Génesis 32:10
Señor nuestro Dios, no somos dignos de toda la misericordia y fidelidad que nos has mostrado. Te damos gracias por tu amor y te pedimos mantener unidos nuestros corazones, en la esperanza que tenemos juntos por todas las cosas. Mantén unidos nuestros corazones, para que una y otra vez podamos recibir algo nuevo de tu mano poderosa. Guárdanos fieles al llamado que nos has dado. Que la luz alumbre en todo el mundo, directamente en los lugares oscuros. Acuérdate de aquellos en todo el mundo, quienes suspiran por ti, anhelando que, en tu grande y maravillosa bondad, la luz llegue mediante alguna obra tuya a los pueblos y las naciones. Amén.
Gracias mi gran Dios, por este precioso regalo hecho despertar, por las bendiciones que derramas sobre mi hogar, sin importar las veces que te he fallado. Gracias porque tengo una familia que me quiere bien y se preocupa porque ande en un camino de rectitud y de mucha sinceridad.
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Te doy gracias, por darme un corazón que no deja de latir de la emoción por este nuevo día. Puedo percibir tu amor abrasador como el gran sol que hoy pintaste, gracias por la frescura de las sombras que pones en los árboles para que mi cuerpo no se sienta tan cansado por el trajín que hoy me toca vivir. Gracias porque pude sentirme protegido en Tus brazos durante la noche.
Ahora que ya me siento con más energías, te quiero dar gracias bendito Dios, por el recibimiento que tu amor me da, en el desayuno que pones en mi mesa, en la compañía de mi familia que se sienta alrededor mío para darme los buenos días y para compartir sobre los proyectos que tienen para hoy.
Esta mañana es ideal para alabarte en mi oración Señor, gloria a Ti, porque eres fortaleza ante toda debilidad. Alabado seas amado Señor, porque no ves las miserias de los seres humanos, sino los corazones que claman tu presencia y los acoges con mucha ternura.