María Magdalena: ¿quién fue realmente y qué tuvo que ver con Jesús?
El 22 de julio se conmemora a Santa María Magdalena y hay muchos mitos alrededor de esta figura ¿los conoces?
Mayela Martínez··2 min de lectura
Santa María Magdalena
A lo largo de la biblia podemos encontrar muchos nombres que han creado cierta confusión a lo largo de la historia, pero pocos como el de María Magdalena, pues a pesar de que se nombra en varios evangelios, la narrativa que hay alrededor de ella puede generar muchas dudas entre los files seguidores, pero esto es lo que hay realmente detrás de esta santa.
¿Quién fue María Magdalena y qué hizo?
Dentro del Nuevo Testamento una de las figuras femeninas más importantes es sin duda Santa María Magdalena, quien de acuerdo con la tradición católica fue liberada por Jesús de “siete demonios”, lo cual provocó en ella un cambio profundo, convirtiéndose en una fiel seguidora de Cristo, acompañándolo hasta su crucifixión y siendo la primera en presenciar su resurrección, según los Evangelios.
Hubo varías confusiones a lo largo de la historia con otras figuras del catolicismo: la pecadora arrepentida que ungió los pies de Jesús (Lucas 7:36-50) y María de Betania, hermana de Marta y Lázaro. Por lo que algunos aún piensan que se trata de una prostituta redimida, imagen que no tiene fundamento bíblico claro.
Galería fotográfica del solemne triduo en honor a Santa María Magdalena, Patrona de Arahal, celebrado en la Parroquia de Santa María Magdalena, los días 19, 20 y 21 de julio de 2025 (1ª parte).
En cambio, en tiempos modernos, la propia iglesia ha tratado de recuperar la imagen original de Santa María Magdalena y reconocerla como discípula fiel de Jesús, testigo privilegiada de la Resurrección y líder espiritual. Para 2016, el papa Francisco le otorgó el rango litúrgico de fiesta, en lugar de memoria obligatoria, poniéndola al nivel de los apóstoles y reconociéndola como “Apóstol de los Apóstoles”.
A Santa María Magdalena se le representa tradicionalmente con una túnica roja o púrpura, tomando un perfume (el cual es símbolo de la unción), una calavera (que sirve como símbolo de penitencia), o junto al sepulcro vacío de Jesús.