Por Jorge Sánchez Morales

Hace poco compartí mi experiencia con los GLP-1 como algo mucho más grande que “wellness”: un acelerador real del comportamiento del consumidor. Ahora veo una señal clara de continuidad: la nueva pirámide nutricional que se está moviendo en Estados Unidos va en la misma dirección.

La lógica es simple: proteína arriba, verduras como base de calidad, y carbohidratos abajo (ya no como “la base” de todo). Y eso conecta directamente con lo que muchas personas viven con GLP-1: comer con más intención, más calidad y con un enfoque práctico en salud a largo plazo.

Lo interesante es que esto no se queda en comida. Para mí, está abriendo un nuevo paradigma de longevidad, independencia y prevención.

¿Qué significa?

  1. Proteína como nuevo “default” Más productos reformulados, snacks, bebidas y menús que prioricen proteína y saciedad, sin sentirlo “de dieta”.
  2. Carbs más inteligentes (no prohibidos, pero sí reubicados) Menos “carbo por costumbre” y más “carbo con intención”: porciones, timing, calidad.
  3. Gimnasios y entrenamiento con estrategia (no solo sudar) Entrenamiento orientado a músculo, movilidad, fuerza y autonomía. Se viene una ola de programas y servicios diseñados para longevidad, no solo estética.
  4. Servicios para usuarios GLP-1 (una categoría nueva) Clases, planes, coaching, nutrición y seguimiento pensados específicamente para quien está en GLP-1 (hábitos, proteína, fuerza, energía, manejo de efectos, constancia).
  5. Prevención como decisión económica (y política pública) A gobiernos y sistemas de salud les sale más barato prevenir obesidad/diabetes que pagar las consecuencias. Eso empuja adopción, cobertura y normalización.
  6. Bienestar integral “en serio” Más conexión entre cuerpo + mente: sueño, estrés, hábitos, rutina. Y sí: aquí la IA va a jugar fuerte como copiloto (planificación, seguimiento, personalización).

En resumen: lo que empezó como una conversación médica, está redefiniendo hábitos, categorías y servicios. Y apenas estamos viendo el inicio.