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Alimentos que sí ayudan a quitar el susto (de verdad)

Alimentos que sí ayudan a quitar el susto (de verdad)
Alimentos que sí ayudan a quitar el susto (de verdad)
Redacción Serzen··5 min de lectura

Alimentos que sí ayudan a quitar el susto

Cuando alguien cercano sufre un susto fuerte, en muchas familias mexicanas lo primero que se hace es preparar algo calentito para que se calme. Aunque parezca solo costumbre, algunos alimentos realmente tienen propiedades que ayudan a regular el sistema nervioso después de un episodio de estrés intenso.

Qué pasa en tu cuerpo cuando te asustas

Un susto activa la respuesta de estrés agudo del cuerpo: se libera cortisol, adrenalina, sube la presión arterial, el corazón late más rápido y se tensan los músculos. Por eso te sientes temblorosa, con frío o con el estómago revuelto. Ciertos alimentos pueden ayudar a estabilizar estos efectos porque aportan nutrientes que calman el sistema nervioso y regulan los niveles de azúcar en sangre.

Té de tila o azahar

Estas infusiones son clásicas por algo. La tila contiene flavonoides con efecto sedante suave que ayudan a disminuir la ansiedad y relajar los músculos. El azahar (flor de naranjo) tiene propiedades similares. Tómalos tibios, sin azúcar o con un poco de miel. Puedes conseguir las flores secas en mercados o el té en bolsitas en cualquier Walmart o Chedraui.

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Plátano

Rico en potasio y magnesio, dos minerales que se agotan cuando estás estresada. El plátano ayuda a regular el ritmo cardíaco y la tensión muscular. Además, contiene triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina, la hormona del bienestar. Cómelo solo o en licuado con leche tibia.

Chocolate oscuro

Un par de cuadritos de chocolate con al menos 70% de cacao pueden ayudar. El cacao contiene magnesio y compuestos que estimulan la liberación de endorfinas. No se trata de comerte una tableta entera, pero dos o tres cuadritos después del susto pueden darte esa sensación de alivio inmediato.

Leche tibia con miel

El remedio de las abuelas funciona. La leche contiene triptófano y calcio, que favorecen la relajación. La miel aporta glucosa de absorción rápida, lo que ayuda si el susto te bajó el azúcar y te sientes mareada. Caliéntala sin que hierva y tómala despacio.

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Nueces y almendras

Un puñito de nueces o almendras te da magnesio, vitamina E y ácidos grasos omega-3, todos relacionados con la regulación del estrés. Son prácticas porque las puedes tener siempre en la bolsa o en un cajón de la cocina. Evita las que vienen saladas o garapiñadas; las naturales funcionan mejor.

Avena

Un tazón de avena tibia es reconfortante y útil. La avena ayuda a producir serotonina y tiene un índice glucémico bajo, lo que estabiliza el azúcar en sangre sin provocar picos. Prepárala con leche o agua, y agrégale un poco de canela o miel. Es ideal si el susto te dejó sin apetito pero necesitas comer algo ligero.

Manzanilla

Otro clásico mexicano. La manzanilla tiene apigenina, un compuesto que actúa como ansiolítico suave y ayuda a relajar el sistema digestivo, que muchas veces se altera con el susto. Tómala sola o con un toque de miel. Las bolsitas de manzanilla están en cualquier tienda.

Naranja o mandarina

Las frutas cítricas aportan vitamina C, que ayuda a reducir los niveles de cortisol. Además, el olor cítrico tiene efecto calmante. Pela una naranja o mandarina y cómela en gajos, despacio. Es refrescante y te da algo en qué concentrarte mientras te calmas.

Espinacas o acelgas

Si vas a preparar algo más completo, incluye espinacas o acelgas. Son ricas en magnesio, ácido fólico y vitaminas del complejo B, nutrientes que el cuerpo consume rápidamente en situaciones de estrés. Saltéalas con un poco de ajo o agrégalas a un caldo ligero.

Agua natural

Parece obvio, pero muchas veces después de un susto te olvidas de tomar agua. La deshidratación empeora los síntomas de ansiedad: dolor de cabeza, mareo, fatiga. Toma agua a temperatura ambiente o tibia, en sorbos pequeños. Si te cuesta beberla sola, agrégale unas gotas de limón.

Caldo de pollo casero

Caliente, salado, reconfortante. El caldo de pollo te hidrata, te da sodio para estabilizar la presión y te aporta aminoácidos como la glicina, que tiene efectos calmantes. Si lo tienes en el congelador, es una solución rápida. Añádele un poco de arroz o verduras si quieres algo más sustancioso.

Pan integral o galletas de avena

Cuando el susto te baja el azúcar y te sientes temblorosa, un pedazo de pan integral o unas galletas de avena te dan carbohidratos complejos que se absorben lento y mantienen estable la glucosa. Evita el pan dulce o galletas muy azucaradas, porque provocan picos de azúcar seguidos de caídas que empeoran el malestar.

Después de un susto fuerte, tu cuerpo necesita recuperar el equilibrio. Estos alimentos no son mágicos, pero sí te dan los nutrientes que tu organismo agotó durante esa descarga de adrenalina. Lo más valioso es el momento de calma que te das al prepararte algo y tomártelo con tranquilidad, respirando profundo. Si los síntomas persisten o son muy intensos, consulta a tu médico; a veces lo que parece un susto puede ser señal de algo más que requiere atención profesional.

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